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ALCALDIA PEREIRA

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PEREIRA

LA PAZ ES DIÁLOGO URIEL ESCOBAR BARRIOS, M.D.


El momento que está atravesando el proceso de paz en Colombia es bastante difícil, lo cual ha desencadenado una gran incertidumbre en la población. Desde mi perspectiva analítica, son muchos los factores que han contribuido: primero, lo poco convincentes que han sido tanto Gobierno como guerrilla para generar credibilidad en la población; segundo, los feroces y poderosos contradictores que han logrado dividir al país entre “guerreristas y pacifistas”; y, en tercer lugar, la desconfianza que ha generado el Gobierno por su incumplimiento en los acuerdos y en las actividades aún no esclarecidas que realizan los máximos líderes de los excombatientes.

No tengo la menor duda en afirmar que haber tenido la posibilidad de volver a sentar a dialogar a 2 sectores que llevaban más de 50 años enfrentándose con las armas fue un salto cualitativo gigantesco que dio Colombia durante el gobierno actual; y haber firmado un acuerdo de paz y brindado las bases del postconflicto, con veeduría internacional, son elementos que nos ponen a soñar con un mejor país para vivir. Sin embargo, es innegable que el proceso de paz se “hace agua” en la actualidad. Un síntoma claro de ello es lo que sucede en la campaña que se lleva a cabo para elegir a nuestro próximo presidente: los aspirantes se han divido en dos bandos irreconciliables: los que defienden el proceso aún con sus fallas e incumplimientos y los que prometen “hacerlo trizas”.

Por eso, en una de las reflexiones que habitualmente comparto en redes sociales expresé lo siguiente: “No creas en quienes prometen alcanzar la paz extinguiendo al enemigo, porque esas personas tienen mucho odio en su corazón. Quien agrede, somete y crea resentimiento. Quien dialoga, establece consensos y crea redes de respeto a su alrededor”. Eso quiere decir que defiendo de manera ferviente un principio que, a mi modo de ver, debe regir el destino de cualquier país que pretenda alcanzar el desarrollo y el bienestar de todos sus habitantes: la paz, el bien supremo que debe primar en las relaciones entre los seres humanos; y la única manera de lograrla no es imponiéndola por medio de la fuerza física, sino mediante un diálogo civilizado, donde se reconozca la diferencia, a través de la cual se puedan establecer los acuerdos o consensos. Solo esa es la paz verdadera.


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