Desde
el territorio, la CARDER lideró la Cumbre Áreas Vivas para enfrentar la
invasión de áreas protegidas en Risaralda. Junto a la Policía, la Procuraduría,
la Gobernación y alcaldías del área metropolitana, se reafirmó el compromiso de
recuperar predios invadidos y erradicar cultivos en zonas de riesgo y
protección forestal.
Durante
un recorrido en la ladera norte del río Otún, las autoridades evidenciaron
construcciones y siembras ilegales que incrementan el riesgo de deslizamientos
y afectan cuencas hídricas estratégicas. Como respuesta, se activaron acciones
operativas y de control para frenar el accionar de los llamados “tierreros” y
proteger el patrimonio ambiental.
El
mensaje es claro: las zonas forestales no se cultivan ni se invaden.
Protegerlas es proteger la vida, el agua y el futuro del departamento.

0 comentarios:
Publicar un comentario